
La mañana transcurre lentamente. Tan lentamente como cualquier lunes por la mañana. Cómo todos los lunes las cosas inician lentamente. Retomar el paso, regresar a la actividad, a la rutina diaria se toma los primeros momentos de la semana laboral. Llegué un poco tarde, a pesar de haberme despertado mas o menos temprano, me tomé mi tiempo para darme una ducha caliente.
Luego de la muy agradable ducha y todavía vestido de Adán, mis pasos me llevan justo frente al enemigo. Un pequeño paso mas y me encontraba leyendo en la carátula de la báscula: 78 kilos y medio. No son malos, sin embargo significan que el fin de semana me he portado mal y apenas he logrado recuperar unos gramos, aún así peso más que el sábado pasado. Tal vez no es tan malo si analizo que estoy dentro del plan de reducción de peso que me he trazado y que de por si es bastante agresivo. En realidad espero sacar de esta iniciativa colectiva de ponernos a dieta en la oficina llegar a mi peso ideal (que no está a mas de tres tal vez cuatro kilos). Pero principalmente busco mejorar mi salud. Es por ello que en esta ocasión he agregado a la receta un poco de ejercicio. Aunque debería hacerlo diario, he estado corriendo cada dos o tres días unos tres kilómetros. Ahora, además haré algo de pesas. Lo más probable es que a diferencia del pasado, este año no gane el concurso de gorditos que por segundo año consecutivo estamos llevando a cabo. Algunos de los participantes tienen mejores condiciones. Están mas gordos!! Si controlan adecuadamente su régimen alimenticio podrán tener resultados mucho más espectaculares que los que yo sea capaz de lograr. Pero no importa. Para mi éste año el objetivo no son los 1,000 dólares del premio. Espero lograr un mejor estado general de salud, que vale mucho mas. Pero no me doy por vencido.
Luego mi atención fue capturada un rato por los noticiarios matutinos, en especial aquel en donde una mordaz crítica política saturó mis sentidos de ironía y humor negro. Que nos queda si no sonreír un poco de nuestra desgracia. Esperemos que al menos esa sonrisita me acompañe el resto del día.
El largo camino de mi casa a la oficina se me ha hecho más rápido de lo usual. Parecería que solo unos metros las separaran. No logro entenderlo del todo.
Es lunes por la mañana, llgué un poco tarde. La mañana transcurre lentamente. Como la calma que antecede a la tempestad. La actividad va en aumento y en unos minutos más todo será movimiento. Me llaman a una reunión. El teléfono suena. El día empieza…
Aliana — 26-04-2005 00:01:42
Elen — 26-04-2005 09:29:20
brisaenlanoche — 26-04-2005 09:52:14
Trini — 26-04-2005 13:21:33
Angelita — 26-04-2005 15:46:08
Alma — 26-04-2005 20:12:28
scape95 — 26-04-2005 20:55:36
dido — 26-04-2005 23:57:57
Dynaheir — 27-04-2005 09:23:21
fuzzy — 27-04-2005 13:25:30
Maribel — 27-04-2005 13:31:59
synnove — 27-04-2005 13:56:13
Luz — 27-04-2005 20:36:36
IVAN — 28-04-2005 01:28:22
Tharsis — 28-04-2005 15:48:56