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Un grito en la oscuridad- Parte I

Archivado en Historias (de otros) • Fecha: 20-02-2005 16:10:17



Se oyó un grito en la oscuridad. Kevin despertó agitado. Un sudor frío recorría su frente. Eran las 3 de la mañana y había tenido aquel viejo sueño. Por un tiempo creyó que había quedado superada la pesadilla que lo aquejó por años. Hacía ya un tiempo que había logrado dormir mejor y el sueño no se había repetido. La gran ciudad le había sentado bien. Además, miles de dólares en psiquiatras habían tenido un efecto reconfortante. Ahora empezaba a dudar si habrían sido realmente bien gastados.

Al despertar, las imágenes frescas que quedaban en su estado conciente tenían que ver con su infancia. Se veía a si mismo de unos 18 años en un bosque. Una densa niebla lo cubría todo. Veía una silueta acercarse y un estado de angustia total se apoderaba de él. Conforme el cuerpo del extraño visitante estaba mas cerca, el se angustiaba mas. Gritaba. Se llenaba de una angustia que gradualmente se convertía en miedo, impotencia y finalmente en un pánico que acababa con su cordura. Hasta llegar un momento en el que todo se ponía negrísimo, se le nublaba la vista y un gran dolor invadía su cabeza. En ese momento despertaba. Conocía bien las imágenes. Los detalles. Las ramas de los árboles, moviéndose con el viento nocturno. El crujir de los pasos. El sudor frío, casi mortal.

Kevin llevaba dos semanas de estar de vuelta. A pesar de haberse prometido a si mismo no regresar nunca, le fue inevitable instalarse temporalmente para finiquitar los últimos detalles legales de la herencia.. Y por supuesto, vender de inmediato todas las propiedades de la familla en ese lugar. Evidentemente él era el heredero universal. La tía Mary había muerto hacía dos meses. Era su única familia.

Ese día tenía citados en diferentes momentos a dos personas que cuando le llamaron habían demostrado un interés especial en la casa. Tenía planeado venderla lo mas pronto posible, aún si era necesario rematarlo todo. De no haber sido por la promesa que le hizo en su lecho de muerte, no estaría aquí. El dinero no le interesaba. Su posición, como gerente general de la fábrica, le había permitido darse una vida holgada. No había sido fácil. Empezó desde abajo. Como ayudante de carpintero. Poco a poco fue ascendiendo, puesto por puesto. Nada le faltaba. Bueno, solo el amor verdadero. A sus 34 años no lo había encontrado, aunque en varias ocasiones había estado cerca. En el último momento algo siempre se interponía.

Fue al pueblo a comprar comida y algunos implementos que le permitieran hacer su estancia en la casona lo mas simple posible. Pasó el resto con el notario, revisando los documentos necesarios para tener la posesión oficial de la propiedad. Esperando poder salir de ahí lo mas pronto posible.

Llegó la noche, y a pesar del cansancio que lo aplastaba, no quería entrar en los dominios del sueño. No quería soñar. No de nuevo.

Escrito por Viento Nocturno
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Comentarios

  1. Ayer no tuve tiempo de leer este post.
    Me ha gustado como comienza la historia, se vé que algo extraño le va a ocurrir al pobre tipo...

    Espero que pronto nos regales la segunda parte.

    Salu2!

    synnove — 22-02-2005 15:49:02

  2. Interesante... muy interesante...
    Primera vez por aquí y la vdd es que quedé gratamente sorprendida...
    saludos desde la ventana...

    Erzsebét — 23-02-2005 07:34:52


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