
Hace aproximadamente seis meses decidí incursionar en el mundo del aeromodelismo. Empecé por comprar un avión y tomar un curso referente al mágico arte de volar por el cielo con un objeto mas pesado que el aire que además responde (a veces) a tus deseos en cuanto a dirección, velocidad, altitud, etc.
El caso es que las ultimas dos semanas y días, he dedicado una buena parte de mi tiempo libre a hacer funcionar mi segundo avión. En el primero, fue un proceso relativamente fácil. No hubo grandes sorpresas durante el pegado de las partes, montaje de todos los accesorios y salvo algunos errores debidos a la falta de experiencia, todo fue bien. Voló a la primera y se mantuvo funcionando muy bien durante los seis meses que lo usé intensivamente.
Pero decidí comprar el segundo. Y ponerle algunas cosas adicionales a las que traía en la gran caja de cartón en la que venía al comprarlo. Decidí cambiar otras. El caso es que me ha dado varios problemas para ajustar todo. El segundo fin de semana de vida (en el primer vuelo del día) logré despegar con un avión al que le había corregido varias cositas. Se elevó sin gran problema y luego de unas vueltas, me sentí con la seguridad de hacer un pase a baja altura y baja velocidad sobre la pista. Esto es para que se pueda admirar el avión en vuelo lo más cerca posible (en mi pueblo a esto le llamamos farolear) y para ir midiendo sus capacidades para la hora mas complicada del día: el aterrizaje. El caso es que luego de hacer este pase, la siguiente acción consiste en acelerar para recuperar velocidad y altura y poder hacer otras maniobras. Apliqué todo el acelerador y grande fue mi sorpresa cuando por más que traté, el avión no aceleró. En su lugar, siguió perdiendo altitud. Por más que me gritaban "a la izquierda, a la izquierda" para poner el avión en contra del viento, lo único que mi cerebro fue capaz de hacer fue dirigirlo hacia el gran espacio vacío que existe a un lado de la pista y que se extiende por varios cientos de metros. Dirigirlo a ese campo en donde se siembra maíz y se usa para que pasten las vacas. Total, que luego de avanzar unos doscientos metros, el avión tocó el piso y dio una marometa.
Cuando fui por él preguntándome en que estado iba a encontrar al herido, grande fue mi sorpresa cuando al irme acercando comprobé dos cosas: 1) No había sufrido ningún daño. 2) Fue gracias a la gran caca de vaca sobre la que cayó.

multivak — 16-02-2005 06:04:55
Nume77 — 16-02-2005 09:26:34
synnove — 16-02-2005 10:43:14
Dynaheir — 16-02-2005 13:30:48
the_input — 16-02-2005 19:50:05
Agua — 16-02-2005 22:20:05