Segundo piso sobre Periférico
Esta mañana sali a hacer un trámite en el sur de la ciudad. Decídí tomar el périférico. Es sin duda la vialidad más importante de la ciudad de México (al menos desde el punto de vista tamaño y volúmen de automóvilistas que lo recorren, no en velocidad, porque aunque es catalogada como una vía rápida, en realidad a ciertas horas del día es el estacionamiento mas grande del mundo). Sabía, que desde hace algunos días se había inaugurado una nueva gran vialidad: El segundo piso en el trámo Las Flores y hasta San Jerónimo (si no me falla un cálculo a ojímetro, unos 7 u 8 kilometros de via elevada). Esto, significa una probadita de una obra monumental que significará cerca de 60 o 70 kilometros de ida y otros tantos de regreso, con 3 carriles de cada lado y una serie de distribuídores viales bastante interesantes. Por supuesto todo construído sobre las actuales vías rápidas periférico y viaducto.
El tiempo de recorrido fué imporesionante. Antes de esto, para hacer un tiempo similar, se requería hacer el recorrido a las 2 de la mañana. Me gustó mucho, de hecho creo que es una obra impresionante, por donde se le vea. Al menos es una obra de un tipo nunca antes visto en este país.
El proyecto me parece serio y bien planteado. Lo que me parece muy curioso, es que mucha gente se ha opuesto rotundamente (al menos la gente que frecuento). ¿Que tal si se cae? ¿Qué molestias va a ocasionar la construcción?. ¿Cómo se va a ver? Yo creo que la obra es muy importante, ya que hace años o décadas que no se veía ninguna ampliación importante en las vialidades, pero si un crecimiento muy grande de demanda. Coches y mas coches, millones de ellos.
Pero parecería que el deporte nacional es bloquear al prójimo. Parecería una cuestión personal, que de acuerdo a las simpatías (o la falta de ellas), a los encargados, los responsables o los impulsores nos oponemos a cualquier cosa que se proponga (buena o mala). Todo se vuelve política, y en México (cómo supongo que pasa en algunos otros países), la política es bloquear al contrincante, en lugar de proponer o competir haciendo cosas que sirvan, competimos evitando que el otro las haga. Muy diferentes serían las cosas si no fuera asi. Ojalá que algún día la obra sea concluída a pesar de la política (o mas bien de los políticos) y de nuestra resitencia al cambio, en un gobierno de cambio.

Edwin Perez — 18-01-2008 05:16:33