¿Homónimos en el buró legal?
¿No bastaba con el buró de crédito?
Ahora hay una empresa dedicada a la recopilación, sistematización, automatización y consulta para su venta de información de procesos judiciales a los que están sujetos personas físicas y morales en este país. Interesante, ¿no?
Sin duda es una idea brillante y un esfuerzo loable desde el punto de vista técnico, logístico, jurídico y hasta de negocio. Pero y si alguien que se llama como yo (mi nombre es relativamente común, pero no tanto) y está sujeto a algún proceso en cualquier parte del país, el banco o institución crediticia que me esté investigando recibirá un reporte en donde diga mi nombre y los generales del proceso en cuestión (muuuy generales). ¿Pero y si no soy yo? Cuando se busca en el buró de crédito, se puede consultar datos muy específicos, como el RFC, direcciones conocidas de domicilio particular y de oficina, patrones y por supuesto cada uno de los créditos que has tenido en toda tu miserable vida. Pero en el buró jurídico no hay más que el nombre y los juicios. Imagínate que pasará si busco al señor Juan Hernandez Hernández. Nunca más, un individuo con éste nombre tendrá acceso a un crédito.
Hace algunos meses solicité un pequeño crédito revolvente para mi empresa y confiado en que mis antecedentes crediticios no son del todo malos y que mis números financieros tampoco lo eran, grande fue mi sorpresa cuando me negaron el crédito y mas grande mi confusión cuando la razón era un misterio. Se negaron a aclarar la causa.
Un pajarito me dijo que verificara mi situación tanto en el buró de crédito como en el buró jurídico y ohhh sorpresa. Alguien que lleva mi nombre en un estado de la república en donde no he pasado un solo día en mi vida, tiene un par de demandas en proceso.
Espero que mi homónimo resuelva sus demandas favorablemente pronto, porque de lo contrario, es posible que un servidor, nunca más sea sujeto de crédito. Al fin, los bancos usan esta herramienta y si bien pueden quedarse con la duda de si eres o no el demandado en cuestión, lo que es un hecho es que consideran no tener la obligación ni de verificarlos ni de aceptar el crédito. Al fin que basta con no molestarse, no arriesgarse y posiblemente negarte la oportunidad de cambiar tu carrito o comprar una casita. Seas o no seas.

Su servidor,
Juan K. K.
Pajarito, pajarito, ¿Cómo podré cambiarme de nombre?
Ahora me quiero llamar Pedro K. K.
AGUA — 13-01-2005 02:36:34
fuzzy — 11-04-2005 10:04:18
JUAN ANTONIO FERNANDEZ — 04-05-2005 15:24:08